noviembre 29, 2007

La mala sangre de Ulises

-¡No te hagas mala sangre!- le dijo Ulises cuando se marchó. Todo fue un juego inocente no más, así que no te hagas mala sangre.
Después de todo la culpa fue tuya al querer ir por lana y salir trasquilada, le dijo el héroe mirándola de reojo.

Impactada por la osadía de sus palabras, se quedó arrumbada frente a las colecciones especiales esperando a que mirara atrás y se retractara.
-No te hagas mala sangre- le dijo. Tomó su rumbo y ya no la miró.

Y se quedó sentada, sin lana para tejer, esperando a ver si es que por curiosidad volvía sobre sus pasos, volvía sobre lo dicho. Pero no.
Y mientras, la sangre se hacía mala sangre porque ya no iba a esperar otros veinte años. Porque ya no habían hilos que enredar y desenredar para matar el tiempo. Si ella no mataba el tiempo, el tiempo la mataba a ella. Cualquier día de estos terminaría con los hilos enredados en su cuello y ese no era un buen final para tan buen escritor.

El osado héroe caminó, caminó, caminó. Y cuando por fin decidió volver - para no hacerse mala sangre- la descubrió coqueteando con uno de los incontables pretendientes.
Y sin lana y sin hilos en las manos.

Ulises, enfurecido y herido en su orgullo de 'macho', se acercó a verificar la increíble escena.

No te hagas mala sangre- le dijo- esta vez la que se marcha soy yo. Quisiste ir por lana y volviste trasquilado.

Penélope tomó su bolsito marrón, se puso su vestido de domingo y se marchó.

3 comentarios:

Julieta Urbana dijo...

Está espectacular. Me gustó la actitud de Penélope. La vida es demasiado corta para esperar a las personas que no se dan cuenta de lo que se están perdiendo.


Saludos!!

Julieta Urbana dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Catherine dijo...

Pucha Anto te habia posteado pero creo que se borró :(
yo tb tengo un blog así que te lo dejaré como link por aquí (:
Cuidate mucho Anto!!, cariños y feliz navidad ^^


te quiero mucho


Cathy :D


http://sobrearmasyletras.blogspot.com